Un rapidito con la VII BIAU
La arquitecta española Ana López Ortego hace un "rapidito" -una reflexión a propósito de eventos y experiencias complejas, abordada superficialmente pero de forma espontánea y placentera- de la VII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo celebrada en Medellín.
Acabo de llegar de pasar 10 días en Medellín en la VII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo, que se celebraba en esta ocasión bajo el lema : “Arquitectura para la integración ciudadana”.
A rasgos generales una bienal de estas se parece al concepto que una puede tener de una feria de arquitectura: sirve para visibilizar(se) y seguro para establecer contactos políticos, profesionales y humanos, pero no creo que sea el mejor caldo de cultivo para el debate. No se trata en absoluto de darle una connotación peyorativa, de hecho me parece un evento prismático con múltiples caras y facetas y muchas de ellas interesantes, pero seguro que hubiese quedado cojo sin la programación académica Ciudad Abierta liderada por la Alcaldía de Medellín.
Recopilo empezando por las exposiciones: la de Proyectos seleccionados en la VII BIAU con museografía de Emerson Marín y Juan Pablo Martínez, es una bonita instalación con un pequeño error al hacer traslúcidos los vinilos y transparentarse todas las vetas. El contenido era exactamente igual que el del catálogo, lo cual dejaba la pregunta ¿por qué iba a preferir estar allí, de pie, que sentada en una hamaca ojeando la publicación? La exposición de la Bienal Española de Arquitectura del 2009, con museografía de Luis Úrculo daba gusto; da gusto cuando a algunos de los que mandan se le ocurre que el proyecto museográfico y expositivo puede aportar mucho mas. También da gusto que la Bienal se saque a la calle en una actividad cotidiana y democrática como es la pegada de carteles. Rehabitar del Ministerio de Vivienda de España fue un inicio de exposición que prometía especialmente por la información periodística de archivo, luego ya no sé que opinar. Ciudades colombianas en transformación, parecía muy interesante pero mostrada de una forma muy poco atractiva, quizá faltó seleccionar la información para no aburrir. Buenas prácticas urbanas españolas y de América Latina, que son unos premios liderados por ONU HABITAT con prácticas algunas mas o menos interesantes (una selección mostrada en formato digital de trabajos de investigación, trabajos de documentación de distintas instituciones como DOCOMOMO, Universidades españolas, EMVS, Bienal Latinoamericana de Jóvenes Arquitectos, etc.) sufría del mismo mal: una presentación muy poco atractiva, un poco al estilo de "Ciudades colombianas en transformación" y no todas hechas para ser exhibidas en formato digital. Fuera de Plaza Mayor aún quedaba la exposición de Rogelio Salmona en la Biblioteca Pública de Belén, que merecía la pena por el espacio en sí y por los dibujos arquitectónicos de gran escala y de varias décadas de la segunda mitad del siglo XX. Las estructuras en círculos con fotos 360 grados al interior, creo que no funcionan.
Varias exposiciones más, pertenecientes a la programación de Ciudad Abierta, inundaban la ciudad -perdón, los museos y bibliotecas- entre las que destaco: “Arquitectura Expandida” en la biblioteca La Ladera, a la que intentamos darle un punto mas archivístico incorporando desde planos técnicos a documentales y entrevistas; Post, Post, Post, muy simpática, pero me da miedo que estas cosas acaben siendo el referente de mucha gente que se está formando; Puntos de fuga: arquitecturas posibles en la biblioteca EPM, comisariada inteligentemente por Oscar Roldán pero con un texto un poco indigesto. Muy similar en selección, propósitos y dinámica a la exposición “Proyecto habitar” de Luisa Espino.
Falta la party-exposición FreshLatino en el Deck, inaugurada entre copas y hasta las 3 a.m.
La programación central de la BIAU estaba centrada en conferencias magistrales en las mañanas y una serie de conferencias simultáneas en la tarde que abarcaban las temáticas de vivienda, materia, políticas públicas, comunicación, imagen, etc.
Es extraño que al final lo que mas me interesase estuviese en la parte de comunicación. Seguramente porque es un placer escuchar a los artífices de proyectos que han sido referencia para mí desde hace varios años (en especial Carlos Quintans presentando Tectónica, y CientoDiez). Las conferencias más arquitectónicas mucho más aburridas (es que la mayoría presentan un trabajo más en base a una presentación de diapositivas que en base a un proyecto completo y complejo), a excepción de la sucesión de conferencias de Supersudaca, Emiliano López y Beatriz Rivera que, perteneciendo a dinámicas y formas de enfocar la arquitectura muy distintas (el primero mucho mas espectacular y los segundos de forma rigurosa, constructiva, elegante y calmada) conectaron con los asistentes hasta la catarsis. El conversatorio de Fajardo-Peñalosa era previsiblemente político pero motivador. Que no nos entre arqui-egocentrismo y nos creamos que los logros de la renovación urbana de Medellín están en las estéticas arquitectónicas en vez de en la iniciativa, compromiso y decisiones políticas.
Afortunadamente durante la semana anterior hubo varios conversatorios organizados por Ciudad Abierta: “Encuentro de Escuelas de Arquitectura” y Arquitectos Pares, a los que estaban invitados Santiago Cirugeda, Iñaki Ábalos, Carlos Arroyo y CientoDiez entre otros, y en los que por fin surgió un fuerte debate que cuestionaba la imposibilidad para algunos de trabajar con innovación si se afronta la arquitectura con hiperrealismo de querer afrontar problemas profundos como la segregación social. Aquí concuerdo con CientoDiez: Una propuesta que afronte un tema complicado como la segregación, ya es innovadora de por sí. Las crisis son la fuente de la innovación.
Por último se habilitaron autobuses para recorridos urbanos, una bonita iniciativa a los que yo no fui porque prefiero visitar sola o en petit comité que en rebaño, aunque me asegura gente cuya opinión respeto mucho, que la oleada de visitantes en los barrios de una ciudad de carácter cálido como Medellín produjo contactos y sinergias bien interesantes entre los visitantes y los habitantes. Además así la Bienal se escapa un poco del paradigma de la imagen seductora para salir a las calles.
Aparte de todo esto quedaron los reencuentros, los conciertos (El Cuarteto de Nos como parte del festival Altavoz), las fiestas nocturnas (diurnas y de sobremesa) y los nuevos conocidos, que ya los siento como amigos. ¡Nos vemos en Cádiz 2012!




Comentarios
Dificil de verdad replicar lo que pasó en Medellín. Para la próxima te sugerimos estar pendiente del cubrimiento que se haga del evento desde la misma organización y por otros medios (aca en A57 por ejemplo hubo transmisión por twitter de algunas conferencias y tenemos unos artículos referentes al evento que puedes consultar: http://www.a57.org/articulos).
En este momento hay una exposición pero de la versión 2008 en el claustro de San Agustín para que la visites: http://www.a57.org/agenda/exposiciones/exposici-n-de-la-bienal-iberoamer...
Al parecer estuvo interesante esta bienal iberoamericana y es que siempre es interesante escuchar propuestas de otros paises, espero poder asistir en otra ocasión. Me gustaría mucho que se aprovechara todo el trabajo realizado para este evento para organizar una exposición que recorriera otras ciudades como Bogotá y asi darle la opción a las personas que no pudimos ir hasta Medellin. No se alguien este de acuerdo?
Enviar un comentario nuevo